10 motivos importantes de salud por los que no adelgazas

10 motivos de salud importantes por los que no adelgazas
Adelgazamiento

Adelgazar no es tan fácil como la gente cree

Hace pocos días estaba dando un paseo con una amiga en plena naturaleza y ella comenzó a hablarme sobre alimentación. Me dijo: “Adelgazar es muy fácil, solo hay que tener un poco de ganas y comer sano”. Aquella frase me hizo reflexionar, ¿De veras es tan fácil adelgazar? Pues depende. Para algunas personas, adelgazar es verdaderamente sencillo, basta con que eliminen los productos ultraprocesados de su dieta, las cervecitas, los refrescos y el picoteo y su organismo quema grasas fácilmente. Pero para otras personas es casi una misión imposible. 

Y tú, ¿adelgazas fácilmente o te cuesta mucho? ¿Eres de los que lo intentas pero llega un punto en el que te estancas? ¿No te explicas cómo es posible que no adelgaces con lo poco que comes?

Si llevas mucho tiempo comiendo sano, bajando tus raciones y limitando bastante lo que picoteas a lo largo del día y aún así no bajas de peso como te gustaría, quisiera hablarte de algunos problemas de salud que he encontrado en mis pacientes y que son motivo “de peso” para no adelgazar tan rápido cómo a ellos les gustaría. 

No quiere decir que tú vayas a tener todo lo que aquí expongo. Para saber si te está pasando algo de lo que a continuación voy a exponer, es necesario hacerse una analítica de sangre de perfil completo e incluso algunas otras pruebas, a poder ser, acompañado y con la supervisión de un profesional de la salud. No quiero que tú mismo te auto-diagnostiques, pero sí que tengas los conocimientos necesarios para entender qué te puede estar pasando para no adelgazar como te gustaría. 

Tienes el derecho y el deber de informarte y de cuidar de tu cuerpo y tu salud. 

Así que… ¡Comenzamos!

1.- Puede que te falten micronutrientes

El organismo necesita suficientes nutrientes para trabajar a pleno rendimiento. Muchas personas están a falta de micronutrientes. 

Esto se debe, por un lado, a la sobreexplotación agrícola de la tierra de cultivo. Si a la tierra le faltan nutrientes, a la planta también le faltarán. Las verduras que llegan a los supermercados hoy en día tienen menor densidad nutricional que las hortalizas que consumían nuestros abuelos. Esto es un hecho. Un tomate de invernadero tiene menos fitonutrientes que un tomate de huerta que ha nacido bajo el sol y en la época del año que le correspondía. Así que tenemos que asumir que la comida que consumimos hoy en día es más pobre nutricionalmente hablando que la se consumía antes de la revolución de la industria alimentaria.

Por otro lado, numerosos estudios de prevalencia de los hábitos alimenticios de la población española arrojan que al menos un 60% de la sociedad tiene un consumo deficitario de lácteos, frutas, cárnicos y farináceos¹

Así que, para poner tu metabolismo a pleno rendimiento, lo primero que tienes que hacer es asegurarte de que estás llevando una alimentación variada y saludable, rica en micronutrientes (vitaminas y minerales) esenciales y no esenciales. 

No descartes la suplementación vitamínica. Yo la recomiendo a mis pacientes cuando comienzan con alguno de mis programas nutricionales

2.- Puede que necesites hidratarte más

El metabolismo necesita de oxígeno, potasio y magnesio para funcionar de forma óptima. 

El agua es H2O, es decir, hidrógeno y oxígeno. Cada vez que bebemos agua, estamos aportando oxígeno a nuestras células. Y las células utilizarán ese oxígeno para realizar la oxidación de los nutrientes y convertirlos en ATP, la energía del organismo. 

Cuanto más bebes, más oxigenas tu cuerpo. Más procesos oxidativos facilitas en tu cuerpo y más energía tienes.

¿Cuánta agua bebes al día? 

Si quieres adelgazar, tienes que revisar cuánta agua bebes a lo largo del día. Lo normal en una persona adulta es tomar de 1,5 a 2 litros de agua al día (unos 8 vasos de agua aproximadamente). Cuanto más volumen tenga tu cuerpo, más agua deberías beber.

agua con limón para la hidratación y desintoxicación

Si no te gusta tomar agua natural porque no estás acostumbrado/a, puedes tomar agua con limón o hacerte aguas saborizadas con otras frutas a modo de limonadas.

El agua con limón no te adelgaza, es un mito más, pero tomar agua con limón en ayunas nada más levantarte ayudará al propio proceso de desintoxicación que realiza tu hígado principalmente por la noche y en las primeras horas del día.

3.- Puede que la medicación te impida adelgazar

Vivimos en una sociedad polimedicada. Al llegar a cierta edad es raro encontrar personas que no tomen algo para la hipertensión, el colesterol, el riesto de trombosis… Se recetan pastillas con mucha alegría. Hemos normalizado el uso y abuso de medicamentos. Al menor síntoma, toma pastilla, en vez de recetar mucho más ejercicio, exposición al sol y buena alimentación a la tercera edad, por poner un ejemplo. Y la industria farmacéutica se frota las manos, claro. 

Hay medicamentos que hacen que el cuerpo retenga líquidos y se inflame. Agunos ejemplos de medicamentos que pueden causar aumento de peso son:

Personalmente, he encontrado a pacientes polimedicados que su cuerpo ha tenido que adaptarse tanto a la medicación, en lo que yo llamo proceso de homeostasis química – corporal, que suelen estancarse con su peso salvo que hagan muchísimo ejercicio complementario. 

4.- Puede que hayas pasado por algún virus

Los procesos víricos ralentizan la bajada de peso. Recuerdo el caso de una paciente que sufrió de SARS-COV2. El proceso de infección vírica fue tan inflamatorio en el interior de su cuerpo que tuvieron que pasar varias semanas hasta que su organismo consiguió desinflamarse y seguir bajando de peso. Mientras estuvo enferma, no pudo adelgazar. 

Si eres de los que enseguida se contagia y va de catarro en catarro, revisa tus niveles de leucocitos en sangre mediante una analítica. Cuando están elevados significa que tu cuerpo aún está luchando contra un virus o bacteria invasora. 

La cantidad normal de glóbulos blancos (leucocitos) en la sangre es 4,500 a 11,000 GB por microlitro (de 4.5 a 11.0 × 109/L). 

dificultad para adelgazar cuando se está pasando por un proceso vírico

5.- Puede que tengas sobrecrecimiento de levaduras, bacterias, hongos y parásitos

Cuando tienes sobrecrecimiento de levaduras, bacterias, hongos o parásitos, éstos pueden llegar a dominar a tu cuerpo por completo. Suelen alimentarse de azúcares y son capaces de generar unas micotoxinas que conectan con el cerebro a través del nervio vago para demandar mayor consumo de hidratos de carbono y glucosa.

En ocasiones, la ansiedad por el dulce viene precedida por un sobrecrecimiento de bacterias y hongos en el intestino.

Así mismo, un estudio² comparó la microbiota de mujeres delgadas con la microbiota de mujeres obesas.

 

Se encontró un aumento significativo en los microorganismos del filo Firmicutes y una disminución significativa en los del filo Bacteroidetes. Los datos obtenidos en el estudio demuestraron que los cambios en la composición de especies de la microbiota intestinal desempeñan un papel importante en la patogénesis de la obesidad. 

¿Cómo saber si tengo sobrecrecimiento bacteriano? Por los síntomas: gases, distensión abdominal, digestiones más pesadas, episodios de diarrea/estreñímiento, cansancio, fatiga, mayores ganas de tomar dulces…

También puedes saberlo mediantes pruebas específicas de microbiota en heces.

 

6.- Puede que tengas resistencia a la insulina

La insulina es un hormona que controla los niveles de glucosa en sangre. Capta la glucosa y la lleva a las células. Las células tienen unos receptores de insulina en sus membranas que se abren cuando llega la glucosa y la introducen dentro de la célula para ser convertida en energía.

Pero a veces, este mecanismo falla por consumo excesivo y continuado de azúcares e hidratos de carbono, y los receptores de insulina se cierran, no se abren a la glucosa. 

Es como si el cuerpo prefiriera almacenar esa glucosa en forma de grasa a quemarla y hacer con ella energía ATP. Un gran porcentaje de personas con sobrepeso y obesidad tienen resistencia a la insulina. 

“El síndrome de resistencia a la insulina” o “El síndrome metabólico” hace que 7 de cada 10 personas que tienen este síndrome padezcan sobrepeso u obesidad y puede conducir al desarrollo de diabetes tipo 2, aterosclerosis³ acelerada, hipertensión o síndrome de ovario poliquístico dependiendo de los antecedentes genéticos del individuo que desarrolla la resistencia a la insulina.

 

obesidad y resistencia a la insulina

No es fácil saber si uno tiene resistencia a la insulina porque a veces se tiene aunque en las pruebas de glucosa, ésta salga en rangos normales⁴. Se suele saber por los síntomas corporales como: 

 

La mejor forma de combatir la resistencia a la insulina es limitando los alimentos con alta carga glucémica. También existe medicación específica para tratar este problema. Hablaré de ello en próximos artículos. 

 

8.- Si eres mujer, puede que padezcas de SPM

Se conoce como SPM al síndrome pre-menstrual en las mujeres. 7 días antes de que venga la menstruación la mujer tiene una serie de síntomas como: inflamación, dolores pélvicos, a veces calambres y dolores de cabeza, presión en los pechos, abotargamiento, bajadas considerables de ánimo, y por supuesto, mayores antojos de hidratos de carbono y dulces.

Cuando una mujer tiene el SPM (en mayor o menor intensidad) suele aumentar de peso de 1 a 3 kilos. Generalmente es retención de líquidos, pero esto da la sensación de que se haga lo que se haga, siempre se engorda

Hay que tener paciencia, llevar una comida lo más antiinflamatoria posible y suplementar para acabar con esos dolores. La suplementación viene muy bien en estos casos. Consúltame por whatsapp en privado si lo necesitas.

9.- Puede que padezcas hipotiroidismo o hipotirodismo subclínico

El hipotiroidismo es una de las mayores barreras a la hora de perder peso. He tenido a pacientes verdareamente estancados con su peso a causa de un hipotiroidismo no bien tratado. 

Necesitas medicarte con la levotiroxina (hormona tiroidea) si padeces de hipotiroidismo, pero también tienes que reparar tu intestino y acabar con los factores que tanto afectan a la tiroides, restablecer tu intestino y nutrirte a tope con yodo, selenio, zinc, cobre, magensio, etc. Que son los nutrientes que suelen faltar cuando se padece de hipotiroidismo. 

hipotiroidismo como causa del aumento de peso

Hablaré más adelante sobre esta dolencia, porque además ofrezco un programa específico para tratar el hipotiroidismo en 7 pasos. Pero quiero hacer un inciso aquí. 

A veces se tienen valores normales de las hormonas T3 y T4 en los análisis de sangre y sin embargo estamos padeciendo de hipotiroidismo subclínico y tenemos los síntomas: Cansancio, caída del cabello, aumento de peso, falta de energía, uñas blandas y quebradizas, cambios de humor, retención de líquidos, tendencia a la depresión…

9.- Puede que tengas alguna sensibilidad alimentaria o alguna enfermedad autoinmune

El hecho de tener una sensibilidad alimentaria desconocida para ti puede estar haciendo que, al ingerir el alimento, el sistema inmune que rodea las paredes intestinales se ponga en alerta y salten todas las alarmas generándose inflamación crónica interna. 

inflamación crónica interna y sensibilidad alimentaria en el aumento de peso

Cuando un cuerpo está inflamado, es más difícil que pueda adelgazar. El abordaje debe ser el contrario, primero desinflamar para poder adelgazar.

La inflamación crónica interna es la madre de todas las enfermedades autoinmunes. 

Si quieres adelgazar, primero tienes que poner en orden tu sistema inmunológico y teniendo en cuenta que gran parte del sistema inmune se encuentra rodeando el intestino, se hace evidente que la restauración de la permeabilidad de tus epitelios intestinales es fundamental. 

Existen protocolos nutricionales para reparar las paredes intestinales y restablecer un sistema inmune alterado. Suscríbete y sigue atento a próximas publicaciones en las que hablaré más detenidamente de todos estos temas. 

9.- Puede que tengas exceso de cortisol por estrés y ansiedad

De este tema ya he hablado en anteriores artículos. Cuando estamos estresados nuestro cuerpo segrega adrenalina, noradrenalina, dopamina y cortisol. Esta última hormona se mantiene por más tiempo en nuestra sangre y podemos llegar a tener “intoxicación por cortisol” cuando estamos expuestos a momentos muy largos de estrés o ansiedad.

Cuando la hormona del cortisol está muy elevada flotando a sus anchas por los conductos sanguíneos entra en “pelea” con otras hormonas como la leptina que trabaja como marcadador del apetito.

Si tienes el cortisol elevado por mucho tiempo no puedes adelgazar. Te va a ser muchísimo más dificil que si estuvieras relajado/a. Así que, si tu objetivo es adelgazar, debes tomarte en serio la relajación al final del día y conseguir tener un buen descanso. Aquí te dejo mi último artículo sobre nutrición avanzada para el estrés y la ansiedad

¿Tienes dudas? ¿Hay algo que te preocupe? Escríbeme por privado por WhatsApp en este enlace, estaré encantada de atenderte.

Fuentes consultadas:

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